Tiempos fatales

Un mundo inestable…

¿Recuerdan como inició todo esto? Si verdad… como una nota más en el noticiero de la noche. ” China empieza a dar infectados a una nueva cepa de Coronavirus…”

En aquel instante pensamos que sólo era una noticia más, un caso aislado que sólo se quedaría ahí. Tal vez se aplacaria y el gigante asiático lograría erradicarlo… Pero… lamentablemente así no fue.

Las noticias siguieron dándose. Tu estabas inmerso en tu vida cotidiana. En tus tareas diarias, en lo conflictos ocasionales y en los placeres banales. Aquello era sólo una noticia más en el programa de televisión, una nota más en las columnas del periódico local, una sección más en la plataforma digital, un meme gracioso en la red social.

Grave error al cual nos iniciabamos.

Nos confiamos. Aquel contagio se expandió en el gigante asiatico, se hablaba de miles de infectados y de un control de información del Gobierno comunista chino, de datos ocultados para no sembrar el pánico y la verdadera realidad. Nos sentimos incrédulos, muy dentro, nuestro instinto conspiracionista nos decía que aquello era algo muy raro, inusual, un peligro latente.

El brote se salió de control. Y como era de esperar… se propagó por los países vecinos . Taiwán, la India , Filipinas, Indonesia, Japón, Corea del Sur. Las noticias empezaron a brotar tal como la infección, silenciosa, pero certera. La infección no tardó en llegar a países europeos y pronto los focos rojos empezaron a iluminar países como Italia , Alemania , España, Reino Unido … pronto aquel mal cruzaria el océano y tal como en la antigüedad, el viejo mundo traería pestes a Occidente.

Los infectados para este entonces, ascendían a cientos de miles en Chinas y unas decenas de miles con sus vecinos. ITALIA se volvió el primer epicentro de infectados al exterior de Asia y foco de propagación para todo el mundo.

La OMS sabía del grave peligro al cual se someterian las naciones. Aquel virus no seria una cepa mutada convencional, aquello sería un arma biológica perfecta para cumplir su tarea ; Expandir terror, miedo, incertidumbre, reducir población y derribar economías enteras. Un plan dentro de la Agenda, una artimaña para cumplir los deseos de los altos demiurgos.

La infección llegó a EUA y el pánico ya había sido implantado en el inconsciente colectivo. Compras en desmedida, toques de queda y sistemas de salud colapsados. Ahora, estábamos en el punto de no retorno; aquello era ahora una Pandemia.

El caos se desató; entre el desabasto en los centros comerciales, el personal médico infectandose a una velocidad proporcional a la cantidad de pacientes infectados, todo nos creaba un panorama desolador… cruel y despiadado para los países con más infectados, incrédulo y fatal para los menos informados… Pero todo aquello era una realidad .

El Covid-19 se volvió una verdadera amenaza

Todos recordaremos siempre su nombre. El constante invocar de su cepa, volvía más fuerte su existencia y brote . Estábamos en guerra, en una guerra biológica sin precedentes; un agente biológico despiadado, cruel, mutante y criminal.

Como todo virus, son material genético encapsulado en una envoltura de aminoácidos. Inerte y sin vida, pero con la maquinaria perfecta para convertir a células sanas en sus serviles esclavas, con su maligna incitación al colapso sistemático del sistema respiratorio, resecando las mucosas, acribillando a los anticuerpos, poníendo a sus pies a todo el organismo. Creando un caos social colectivo, de salud y mental.

Muchos países de Latinoamérica estamos en cuarentena. Tal vez México se ha demorado, pero no importa mucho, los efectos devastadores siempre serán bienvenidos. Sólo el leve tick tack del reloj seguía avanzando, taladrando las esperanzas y la cordura.

Estábamos ahora realmente en una crisis mundial . Pero debíamos de mantener la calma. Aquello pasaría en cualquier momento, cobrando unas millones de vidas, pero siendo certero en cambiar los mecanismos de una sociedad demacrada.

Ahora lo que me preocupa… ¿Acaso seguiré vivo cuando todo aquello pase? Habría que estar confesados o al menos cuerdos para esperar el golpe final.

Ajedsus

Compras de pánico 2020