Exogénesis

Exogénesis

Ajedsus

 

La atmósfera de Saturno era totalmente fría y gaseosa, las nubes grises se aglomeraban y algunas al chocar se desquebrajaban, dejando caer placas de hielo hacia el eterno abismo que se apreciaba muy abajo en la superficie. Existían grandes  elevaciones montañosas que estaban compuestas de helio seco, sulfuro y nitrógeno, muchas de estas no contenían un suelo rocoso como tal, pero ejercían un soporte fijo para desplazarse.

La nave en forma romboidal del agente Pyros se movía ágilmente entre las nubes congeladas y esquivando algunos picos de las montañas que de repente aparecían de la nada tras cúmulos de gases. Todo el lugar se miraba austero y sin vida, un eterno panorama inestable, desolado y gris.

Pyros era un agente de la agencia de inteligencia SEKNAR, aun tras ser un ser humano, este no poseía un cuerpo totalmente orgánico. La agencia en donde trabajaba le había obligado a reemplazar sus pulmones con bombeadores bio-mecánicos de O2, esto dado a la necesidad de viajar a otros planetas y estar expuesto a respirar gases tóxicos de sus atmósferas, además de que sus ojos estaban equipados con lentes sensores al calor y trianguladores de distancias y movimientos tácticos, el cual se conformaba por un sistema de cables que insertaban en su cráneo y un par de chips que de manera compleja se implantaban en su cerebro, además de que poseía un brazo con un arma de desfase intramuscular que le daba la característica de tener siempre su arma pegada a su brazo, cosa que podría desplegar en cualquier momento que lo desease para la batalla. El portaba un traje oscuro con una gabardina negra que le cubría gran parte de su cuerpo, sus brazos eran corpulentos y traían tatuados el símbolo de la agencia, el cual era una pirámide con una serpiente encerrándola, a la vez de que tenía un cabello largo color carmesí. Tener la modalidad de Cyborg era muy necesaria para los trabajos en el año 2123 y más para los peligros que acontecían en toda la galaxia.

SEKNAR era una gran potencia de inteligencia militar que adiestraba militares y agentes para trabajar en asuntos exojudiciales relacionados con todo tipo de contrabando de drogas alcalinas, armas de plasma y   robo de documentos hackeados de la gran ARCA, siendo esta última una gran base de datos con información clasificada de los movimientos en varios planetas en el sistema planetario. Pyros ahora estaba investigando sobre una constante filtración de archivos que eran codificados y extrapolados hacia el espacio exterior, datos que según informes de la agencia, habían sido triangulados en alguna parte de Saturno y gracias a un contacto de Pyros, él tenía la vaga idea de donde había ido a parar tal información.

En el horizonte se podía ver una gran plataforma de acero flotando, en donde en el centro se hallaba un enorme complejo metálico de tres edificios interconectados entre sí. Algunas luces en la plataforma  centellaban indicando el área de aterrizaje y algunas naves de hallaban guardadas en un hangar cerca del primer edificio. La nave del agente comenzó a descender y mientras lo hacía, podía sentir un poco de turbulencia al ser azotado por corrientes de aire muy fuertes que corrían a esa altura.

Aterrizó y los alerones de la nave se contrajeron a los lados, tras ello el agente abrió la escotilla de la cabina y Salió al exterior. Al bajar en la plataforma, él pudo resentir el cambio de atmósfera, esta era más espesa y fría que la atmósfera terrestre, aunque hacía mucho tiempo que no respiraba oxigeno natural, recordaba vagamente la esencia del aire fresco. Sus gafas azules, cambiaron de color y se volvieron rojas, momento en el cual cientos de datos aparecieron en su lente. El caminó poco a poco, observando los tres edificios con grandes ventanales esféricos que se miraban polarizados, algunas nubes chocaban con la gran plataforma y se escuchaba un pequeño crujido, no había mucha muestra de vida por los alrededores, al menos con quien se debía encontrar. De pronto una nave circular salió del hangar y se desplazó hacia donde se hallaba el agente, tras unos segundos llegó a su estancia en donde dentro de este, se hallaba un ser de mediana estatura con la cabeza de un chacal y portando un traje de cuero azul, y contaba con una larga cola peluda. Este dirigió una pequeña sonrisa y en su hocico traía conectado una especie de bomba de oxígeno.

  • Es bueno volverte a ver viejo amigo.

Comentó de forma áspera el chacal mientras movía sus orejas y saludaba al agente.

  • Si, ha pasado un tiempo Nergal. ¡Eh! Es bueno saber que aún sigues bien en este lugar tan alejado de tu hogar. — dijo el agente  con voz ronca y sonriendo.
  • Pues sí. Ha sido un tanto difícil acostumbrarme a este lugar, pero tiene sus ventajas, no sufro de calor como lo hacía en Altara y no hay grandes bestias tratando de devorarme. Pero sigo extrañando un poco mi vida como mercenario.
  • Me imagino que sí. Pero ya sabes es mejor estar alejado de ese tipo de peligros si aún quieres vivir.
  • En eso tienes razón. Aun así conservo mis armas por si la situación amerite saltar a la acción.
  • Es bueno saber eso mi querido amigo. Por otro lado me gustaría saber si tienes información sobre el trafico de datos que se ha realizado ilegalmente. Me habías comentado en la capsula del mensaje  que habían rumores sobre unos granujas que  tenían un centro de operaciones por estos lugares. — comentó Pyros tornándose un poco más serio.
  • Con respecto a eso. Ven y sígueme…

Los dos individuos caminaron hacia el hangar y mientras lo hacían, el chacal Nergal sacó una tableta electrónica y le mostró algunos datos a su compañero.

  • Había interceptado señales muy cercanas a este complejo, sobre intercambio de datos recibida del espacio exterior. Y al triangular las posiciones pude hallar que el lugar de donde salían tales datos era de la mismísima central del ARCA. Me pareció extraño y por eso al escuchar que necesitabas datos sobre posible filtración de información pude entender que era algo referente a lo que había captado por aquí. — explicó Nergal, alzando sus cejas y observando a su amigo.
  • Eso es muy importante para mi investigación. Te agradezco los datos amigo. ¿ Y como te van con los inquilinos de este complejo?
  • No tan bien que digamos, pero se sobrellevar las cosas. Hay algunos reptiles viviendo en el segundo edificio y siempre vociferan gran cantidad de sandeces por las noches. ¡Tengo que colocarme audífonos por las noches para escuchar mejor mi música, que esas maldiciones! … Creo que es mejor que tener que esquivar rayos…

Los dos colegas, se miraron entre ellos y comenzaron a reír. Tras ello, estos dos caminaron de regreso hacia la nave de Pyros.

  • Hay una última pregunta que quisiera hacerte Nergal. ¿En qué parte del planeta podrían encontrarse tales contrabandistas?

Al preguntar aquello, la mirada del chacal llegó a brillar tal como si esperase tanto esa pregunta, tras ello  este sacó algo de su bolsillo. Luego extendió su mano y le entrego un pequeño dispositivo a Pyros.

  • Dentro de esta memoria hallaras todo lo referido a las coordenadas del lugar. Te deseo suerte amigo y espero halles tu destino.

Los dos seres de despidieron y Pyros se subió a su nave, momento en el cual desplegó y  prendió las turbinas que lo harían suspenderse por los suelos, los alerones se desplegaron y se retiró del lugar.

Al momento en que Pyros estuvo a unos kilómetros fuera del lugar, este abrió la memoria en un lector para checar el mensaje encriptado. Al abrir el archivo, este se encontró con un mensaje de auxilio.

 “!Están aquí!. Me tienen acorralado a mí y en conjunto con los inquilinos del complejo. Se hallan en el tercer edificio. Ten cuidado y se sigiloso por favor.”

Pyros frunció enseño y paro de seco a la nave. Él había notado algo extraño en su amigo desde el inicio, su trato tan amigable denotaba una pequeña actuación de su parte, pero lo más raro del asunto es que habían tenido que ir al hangar para hablar sobre ese tipo de temas. El agente se tornó meditativo por un momento y ajustó su volante nuevamente para dirigirse al complejo, pero ahora tenía que ser silencioso. Él activo los comandos de invisibilidad de la nave y se dirigió de nuevo al complejo flotante.

Al acercarse al lugar, este tomó el camino de la parte trasera de la gran plataforma, este se desplazó por el área en donde se hallaban los propulsores de estabilidad gravitacional y halló ahí una pequeña base en donde podía dejar anclada a la nave. Luego de ello, él salió y se dirigió a un pequeño ascensor de mantenimiento que se hallaba en el centro de la base de la plataforma, no muy lejos de donde había dejado anclado a su aeronave. Entró dentro del ascensor y subió los pisos subterráneos hasta llegar a un piso en donde se lograban ver las tres entradas a cada uno de los edificios acorazados.  Había tres luces alumbrando cada entrada, además de que se hallaban dos grandes barriles metálicos  tapando la entrada. Pyros se acercó poco a poco, pegándose a la pared y trato de hallar alguna entrada paralela al tercer edificio, el cual se hallaba con la entrada bloqueada por aquel extraño barril, cuando Pyros intentó mover el objeto cilíndrico, este salió disparado por una extraña fuerza lejos del lugar, efecto que lo hizo golpearse con el poste de iluminación que se hallaba cerca de ahí.

Cuando el agente dirigió su mirada a la entrada, pudo percatarse que el extraño barril, se empezaba a transformar en una máquina, esta desplegó dos piernas y dos largos brazos mecánicos, a la vez de mostrar una cabeza alargada y con un lente ocular rojo.

  • Identifíquese, si desea entrar.

Dijo la gran máquina con un tono metálico mientras sacaba dos grandes cañones de sus brazos alargados y apuntaban al agente.

  • ¿Identificarme? ¡Maldita sea! ¡Me has agredido antes de preguntar robot de mierda!
  • ¡Identifíquese! — exclamó el androide el cual se movía torpemente en posición a su enemigo.
  • No tengo ninguna identificación… Pero creo que esto servirá de igual forma…

Tras decir aquello, el agente activo su arma de desfase intramuscular y apuntó a androide, llegando a soltar llamaradas de energía plasma que atravesaron la carcasa de metal de la cabeza de la torpe máquina. El androide cayó al suelo haciendo crujir a la plataforma con un fuerte eco.

Pyros se dirigió a la entrada y la pulverizó disparando con sus brazos. Al entrar al complejo se halló con un ascensor que lo llevaba a la cima del lugar. Pero en el trayecto del camino, pudo ver que habían cuerpos de algunos alienígenas muertos en el piso, tal como insectoides y dos reptiles tal como si hubiese existido una confrontación algunos días atrás.

El agente entró al elevador y subió varios pisos arriba, hasta que se encontró en el último nivel, donde se hallaba gran cantidad de cables y engranajes saliendo de las paredes, tal como si alguien o “algo” hubiese modificado la habitación. Las luces se prendían y apagaban y algunas chispas salían de los cables adheridos a las paredes. Pyros caminó sigilosamente entre el lugar, hasta que se halló en frente de la entrada a la suite principal.

Pyros apuntó hacia la entrada del lugar y cuando iba a disparar, el gran edificio empezó a temblar y un enorme zumbido comenzaba a retumbar en todo el complejo. El agente trato de mantener la compostura, pero los temblores eran demasiado fuertes, movimientos que hicieron que se cayera al suelo y se agarra de los tubos de las paredes. La entrada se abrió de súbito y dos extraños seres salieron de la habitación, uno de ellos tenía un cuerpo de una serpiente metálica y cuatro manos mecánicas, a la vez que poseía una gran cabeza alargada y tres lentes oculares. El ser se arrastraba y detrás de él salió una araña gigante mecánica de casi dos metros de alto y tres de largo, la cual se levantó con sus patas y de su tórax expulsó una gran telaraña de fibras negras que aventó en donde se hallaba el agente, apresándolo contra su voluntad.

  • No entiendo como un humano como tú, pudo encontrar nuestra posición. De cualquier forma tu destino será la muerte. — comentó la serpiente robótica, la cual se paseaba de un lado a otro del pasillo observando como el agente trataba de librarse de aquellas telarañas.
  • La forma en que encontré este lugar no importa mucho. Lo que importa aquí es que ustedes contrabandeaban información de mi base terrestre. ¿Me podrían decir para que lo hacían? ¿Y quiénes son ustedes? — preguntó el agente irritado.
  • Bueno humano, nosotros como lo ves no somos seres orgánicos, hemos retomado la forma de organismos terrestres por la capacidad de sus estructuras para mover y servir en la batalla. Nos hemos convertido en autómatas. Pensamos por sí mismo, aunque obtuvimos tal capacidad de un Nódulo Madre… En lo que se refiere a la información, nosotros la necesitamos para crear Vida, dentro de los planes del Nódulo, tenemos en mente crear nuestra propia civilización. Nódulo será nuestro Dios y nosotros los arcángeles en tal planeta. Necesitamos la informacion de biotecnología y nanotecnología para correr nuestros datos.
  • Vaya… me salieron muy científicos ustedes. No entiendo como robotuchos como ustedes adquirieron tal autonomía. Pero te doy gracias por esa información, ahora mismo se está enviando a mi central…
  • Es normal en los seres vivientes como ustedes el pasar la información a sus compañeros. Les gusta pensar que tienen un poco de razón en lo que hacen, aun sabiendo que están pendiendo de un hilo. De todas formas morirás aquí.

Pyros observaba a la gran serpiente mecánica hondear su gran cola, mientras la araña robótica custodiaba la entrada al lugar. El gran complejo seguía temblando y en momento, todo el área empezó a perder gravedad, tal como si estuviesen saliendo al espacio. Fue en ese momento en donde el agente empezó a flotar  y activó los propulsores de sus botas acto que encendió en llamas a las red que lo atrapaba. Después de hacer esto, el agente extendió sus brazos y disparó hacia el techo metálico, disparos que provocaron que  cientos de engranajes cayeran al suelo y sepultaran a la serpiente. La araña se movió y empezó a tratar de quitar los escombros que habían caído sobre su compañero. Mientras tanto Pyros se escabulló dentro de la habitación principal, momento en donde pudo observar al verdadero enemigo.

Dentro de la habitación se hallaba una gran esfera flotando en donde dentro de esta se hallaba un núcleo de energía color violeta palpitando, la esfera estaba conectada con los cientos de tubos y cables que salían del edificio. Por otro lado en el gran ventanal se podía observar como el gran edificio se elevaba por los cielos, saliendo poco a poco de la atmósfera de Saturno. El agente se mantuvo estático por un instante y no pudo entender cómo se había liberado de la plataforma, pues sola esa parte del complejo se elevaba.

Luego de unos segundos, el agente sintió un fuerte golpe que lo lanzó contra la pared. Esta había sido por la serpiente que había entrado al lugar, sus lentes oculares palpitaban ahora con un color rojo y  denotaban furia. La gran araña por su lado comenzaba a fusionarse con el cuerpo de la serpiente hasta que la serpiente se convirtió en un enorme gusano de ocho patas y midiendo casi cinco metros de largo y tres de alto. El agente empezó a disparar contra la gran máquina monstruosa  hasta que destrozó a dos de sus brazos. Pero el ser enterraba sus patas en el suelo, cada vez que intentaba pisar al agente, llegando a moverse de forma más torpe del como lo hacía segundos antes. El agente sangraba del brazo izquierdo y se miraba moreteado por los roces de los golpes que le propinaba la enorme máquina. Él buscaba la forma de liberarse, hasta que sacó unas granadas de su brazo izquierdo y las lanzo contra el gran ventanal. Al hacer esto, las granadas estallaron, creando un fuerte estruendo que hizo que miles de fragmentos de cristal volaran por los cielos, una gran corriente de aire entró al lugar y succionó todo lo que había dentro, cientos de escombros salieron disparados al espacio en aquel instante.

Pyros se ancló al suelo con sus botas que poseían una serie de cuchillas y se agarró de los tubos de las paredes, sosteniéndolos con fuerza y soportando la presión que ejercía el espacio. El gusano mecánico se movía de forma errática en todo el lugar, golpeándose de aquí para allá, tratando de agarrarse de los cables del complejo, pero estos eran arrancados de su lugar, llegando a dejar a la pesada máquina a merced de la fuerza de succión, tras unos segundos de forcejeo, la enorme máquina salió disparada al espacio exterior alejándose en ese oscuro y frío lugar hasta flotar a la deriva.  Pyros sacó una serie de bombas traía en sus pierneras y las pegó a la pared, luego de ello ajustó el detonador y empezó a correr el tiempo, él tenía ahora cinco minutos para salir del lugar o moriría sin remedio.

El agente apretó unos botones en su dispositivo de intercomunicación que traía plegado a su brazo y activó el control automático de su nave, la cual haría que posicionara a su usuario y se dirigiera a donde este estuviese.

La esfera de energía seguía ahí en medio del gran complejo departamental, brillando con gran intensidad. Hasta que una voz comenzó a hablar;

  • No creo que esto remedie algo Pyros…

Susurró una voz profunda que salía de todo el departamento.

  • ¿Ah? ¿Quién eres tú? — preguntó el agente intrigado, observando hacia todos lados.
  • Soy un simple nódulo… el que me destruyas no cambiará los planes originales. Muy lejos de este lugar, en otro planeta, se encuentra el Nódulo Madre que hará lo posible para cumplir sus planes creacionistas, él en cambio que tú y yo, no morirá, pues es una Inteligencia Artificial muy autoreplicante…

Comentó la extraña voz, que al mismo tiempo hacía que la gran esfera de metal con el núcleo de energía cambiara de color y palpitara como si tuviese vida a cada momento que dictaba alguna frase.

  • Vaya… ahora veo. Sí que se han vuelto muy soberbias, ustedes máquinas infernales. No entiendo mucho como surgieron y escaparon del planeta Tierra, pero haré lo posible para conocer el origen de ustedes y destruir tu tal Nódulo Madre. Aunque no aniquile tus planes totalmente, haré que dejes de funcionar y robes datos…
  • No entiendes … — suspiró la máquina, con un frío sonido metálico — Nos veremos pronto pequeño cyborg, muy dentro de ti, partes mías palpitan y en algún momento sabrás que la era orgánica será extinguida por la era biomecánica. Toda tu especie se redimirá ante las máquinas y nosotros seremos sus dioses.
  • ¡Vete al infierno! — exclamó Pyros, mientras disparaba con sus brazos y sus proyectiles se impactaban en la esfera de energía destruyendo sus engranajes protectores.

Quedaban dos minutos y el agente Pyros flotó hacia la ventana abierta, para salir al espacio, en el horizonte un objeto se acercó a gran velocidad y se posicionó muy cerca del agente, esté era su nave, la cual abrió la escotilla haciendo entrar a su usuario.

Un minuto más tarde, Pyros se alejó del lugar lo que más pudo, y él logró observar como el gran edificio metálico flotaba en el espacio, tal como una gran nave atrofiada, segundos más tarde, una gran explosión fue suscitaba, instante en el cual una gran luz emanó en todo el espacio, iluminando una pequeña parte por un instante, una especie de nebulosa violácea se observó por un breve momento, para luego desaparecer y dejar cientos de fragmentos de metal y escombros flotar a la nada espacial.

El agente Pyros regresó a la plataforma de monitoreo en donde se hallaba Nergal y le informó sobre todo lo que había sucedido. Nergal le comentó todos los detalles sobre el momento en que esas máquinas se habían instalado en su plataforma y del cómo habían torturado a los que vivían ahí.

Lo que había sido una simple misión de reconocimiento se había convertido ahora en una misión de “Search and Destroy” y aunque parte del objetivo se había cumplido al destruir una pequeña parte del Nódulo, ahora una misión más grande iniciaba para Pyros y ahora su compañero Nergal, el cual también lo acompañaría a la Tierra, para dar seguimiento a la búsqueda de aquel mal. Mucho aún se tendría que trabajar para terminar con lo que había iniciado con aquel filtro de información. Oscuros pasajes se esconderían en aquella mente artificial del Nódulo para intentar crear vida artificial, tal vez más planes podría tener si lograra su cometido y eso no tenía que ser posible.

Pyros y Nergal salieron de Saturno y se dirigieron a las colonias de monitoreo que se hallaban en Júpiter, momento en el cual aprovecharían para recargar energía y alimento para regresar a la Tierra a comunicar lo que habían descubierto directamente a  la central de SEKNAR.

RETO DEUS EX MACHINA / 

Autor: Ajedsus (2017)

Relato: Exogénesis 

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SAFE CREATIVE

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3 comentarios sobre “Exogénesis

  1. “SEKNAR era una gran potencia de inteligencia militar que adiestraba militares”, inteligencia artificial iba allí creo. Todo lo demás pasa pero sacale esos puntos gordos para poner mejor el guión largo SEKNAR era una gran potencia de inteligencia militar que adiestraba militares —, yo hoy empiezo a escribie, espero =_=””

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