“Muñeca de Porcelana”

Muñeca de Porcelana

Ajedsus

I

Cuando te vi, nos vimos

fue un flechazo del destino

cuando te hable, nos inspiramos

delicados versos de amor.

Tú eras para mi

y yo siempre fui de ti

en esas tardes de verano

cuando vestías de vestido floreado

nos deshacíamos al besarnos.

Una y otra vez

nos prometimos no dejarnos

tiernos abrazos eternos

que decretaban deseos.

Tú fuiste mía

y yo fui tuyo…

durante batallas de ideas

debatimos nuestras oraciones

tal como dos bellos amantes

imaginando amarse.

II

Fuimos como niños

dos grandes amigos

pero con mismos instintos

y con caricias profundas.

Nos desnudamos el alma

con palabras gratas

y escuchamos nuestros latidos

como idioma divino.

En mi corazón viviste

y en mis sentimientos creciste

dentro de mi pupila te formaste

y frondosa me enamoraste.

Tan grato el amor

y sincera la emoción

tan inquieta la mente

deseándote con fulgor.

III

Pero te fuiste…

y solo me dejaste

los segundos fueron eternos

ante el infinito desprecio del no tenerte.

Vaya desgracia desquiciada e ingrata

tan monstruo el orgullo

y negro el albedrío

que con fuerza nos destruimos.

Como llegar a odiarte

si eras todo en mi vida

con demasiado cariño te guardare en mi pecho

ahí junto al corazón donde danzamos contentos.

Pero nos dejamos

y crucial despecho al no intentar frenar

las bestiales aguas del mar

que frías y mezquinas nos ahogaban hasta matar…

ese cálido recinto donde nos solíamos amar.

IV

Aun tras pasar los siglos

aun te recuerdo en mi mente

pues el fuego sigue palpitante

como el mismo día al mirarte.

Debe ser el destino cruel

con nuestras almas

que con infortunio espectral

se encontraron demasiado fatal.

Ante los días perdidos

mis anhelos siguen suspirantes

aun creciendo en un suelo árido y podrido

en donde milenios atrás acogían nuestras flores y frutos.

Tan desquiciante el olvido…

y tan atronador el tiempo

que avasallador demacra al amor

que cual cálido amigo, ahora suspirante y frío.

Te sueño y te deseo

como loco tranquilo

ante el silencio del alba

que de mi alma emana.

V

Oh muñequita de porcelana

que aun bella te vez

con esa sonrisa de Diana

y tus rizos rojos de lana.

Eres como aguja en un pajar

que espera en el abismo

de un turbulento océano

de sueños olvidados…

bella ninfa de mi bienestar.

He muerto hace eones

en donde luche por vivir

pero tan cruel la soledad

que punzante obliga a sacar, a tu imagen venenosa

de mi sistema decadente en curso a estallar…

No te diré adiós

ni te exclamaré hasta luego

solamente te recuerdo que el mundo es circular

y algún día nos habremos de encontrar

menos amantes… menos ardientes…

pero muy confidentes.

Mi bella muñequita de porcelana ,

mi hermoso tatuaje de sangre delator de amor.

Obra: Ardid de Poesía Trascendental

Poema: Muñeca de Porcelana

Autor: Ajedsus (2014)

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS /SAFE CREATIVE

chica-gotica-romantica
Bella muñeca de porcelana, con mirada de hielo y cabello de fuego. Bella incitadora de placeres ocultos, de emociones pérdidas y deseos a punto de explotar. 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s